Cuando un estudio con 30 años de historia deja de hacer juegos, algo se rompe en la industria. Esta semana, Ubisoft confirmó que Red Storm Entertainment, el estudio de Carolina del Norte fundado en 1996, cesará su desarrollo de videojuegos, con la pérdida de 105 empleos. Para la comunidad gaming boricua que creció jugando Ghost Recon y Splinter Cell, esta noticia duele de una manera muy particular.
¿Qué pasó exactamente con Red Storm Entertainment?
Según información obtenida por GamesIndustry.biz, el estudio no cierra sus puertas por completo, pero su misión cambia radicalmente. Los empleados que queden después de los despidos se concentrarán en el soporte del motor de juego Snowdrop, IT y relaciones con clientes. En otras palabras, Red Storm deja de ser un estudio creativo para convertirse en un equipo de soporte técnico.
Los 105 trabajadores afectados forman parte del plan global de ahorro de €200 millones que Ubisoft lleva ejecutando desde el año pasado. La compañía francesa, bajo una presión financiera enorme, ha estado reestructurando su operación completa, cerrando estudios, cancelando proyectos y ahora vaciando de contenido creativo a uno de sus estudios más emblemáticos.
Un legado de 30 años que merece reconocimiento
Red Storm no es un estudio cualquiera. Fue fundado en 1996 por el novelista Tom Clancy y el desarrollador Doug Littlejohns, y desde entonces se convirtió en el hogar creativo de algunas de las franquicias de acción táctica más importantes en la historia de los videojuegos.
Para la generación de boricuas que pasó horas frente al televisor coordinando movimientos con amigos en Tom Clancy’s Ghost Recon, o que se quedó pegada explorando el modo sigilo en Splinter Cell, el nombre Red Storm representa algo real: esas tardes en Bayamón o en Río Piedras donde los videojuegos se convirtieron en lenguaje común. Eso no se puede borrar con un comunicado de prensa.
Más recientemente, el estudio estuvo detrás de Assassin’s Creed Nexus VR (2023) para Meta Quest 2, uno de los mejores exponentes del gaming en realidad virtual. También trabajaba en un título de Splinter Cell VR que fue cancelado en 2022 y en Tom Clancy’s The Division Heartland, cancelado en 2024. Dos proyectos que nunca llegaron a manos de los jugadores.
Ubisoft lleva meses en caída libre
Lo de Red Storm no es un evento aislado. Es la continuación de una crisis que Ubisoft lleva acumulando desde hace varios años. En agosto de 2024 hubo despidos en sus oficinas estadounidenses. En julio de 2025, Red Storm ya había sufrido otra ronda de recortes. Y ahora, en marzo de 2026, llega el golpe definitivo al corazón creativo del estudio.
A esto hay que sumarle que Ubisoft les pidió a todos sus empleados regresar a la oficina tiempo completo para «impulsar el rendimiento colectivo», una decisión que provocó una huelga de más de 1,200 trabajadores en Francia y otros países. La crisis no es solo económica, es también de confianza entre la empresa y su gente.
La nueva estructura corporativa de Ubisoft divide sus operaciones en «Creative Houses» (casas creativas) y un «Creative Network» de soporte. Red Storm formaba parte de esa red de soporte. Con esta decisión, básicamente confirman que el estudio ya no tendrá voz propia en el desarrollo de nuevos títulos.
¿Qué significa esto para la industria y para nosotros?
Cada despido en la industria del gaming es un número en un comunicado, pero detrás hay personas reales: diseñadores, programadores, artistas, escritores que dedicaron años a construir mundos que millones de personas habitaron. En la comunidad gaming boricua, donde muchos jóvenes sueñan con trabajar en videojuegos, estas noticias sirven de recordatorio de lo frágil que puede ser esa industria.
El año 2025 fue uno de los peores en términos de despidos masivos en la industria del gaming a nivel global, con miles de trabajadores afectados en estudios de todos los tamaños. Y 2026 parece estar siguiendo el mismo camino. Estudios históricos como Red Storm no son inmunes a las presiones de los accionistas y las reestructuraciones corporativas.
Desde la isla, esto nos recuerda por qué es tan importante construir y sostener nuestra propia escena gaming. Cada torneo que organizamos, cada jugador boricua que se destaca, cada espacio que creamos para celebrar y documentar el gaming en Puerto Rico, es un acto de resistencia cultural. La comunidad gaming boricua no depende de decisiones corporativas tomadas en París o en San Francisco.
El futuro del estudio y de sus trabajadores
Ubisoft indicó que los empleados afectados recibirán paquetes de compensación y apoyo para la transición. Es lo mínimo después de décadas de trabajo creativo. Sin embargo, en una industria donde los despidos masivos se han normalizado, encontrar un nuevo trabajo no siempre es fácil, especialmente cuando varios estudios están recortando al mismo tiempo.
Lo que queda de Red Storm seguirá operando como equipo de soporte para el motor Snowdrop, que alimenta juegos como Star Wars Outlaws y The Division. No es el final del nombre, pero sí el fin de una era creativa.
Desde el Salón de la Fama del Gaming de Puerto Rico, reconocemos el trabajo de todos los desarrolladores que a lo largo de los años construyeron experiencias que llegaron a nuestros hogares. Nuestro compromiso sigue siendo documentar, celebrar y proyectar el legado gaming, desde la isla para el mundo.
Si quieres estar al tanto de todo lo que mueve la industria y cómo impacta a la comunidad gaming boricua, síguenos en nuestras redes sociales y mantente conectado con la escena local.


