Hay historias del gaming en Puerto Rico que nunca se documentaron. Torneos organizados improvisados, cables tirados por el piso, 40 personas apretadas en un cuarto con conexiones coaxiales.
Daniel «Krod3» Colón no solo vivió eso: lo construyó. Desde las oficinas de Expert System en Arecibo, junto a su padre y su tío, levantó lo que se reconoce como uno de los primeros servidores de Quake en Puerto Rico. Hoy, ese legado familiar ingresa a la Clase 2025 del Salón de la Fama del Gaming de Puerto Rico.
Krod3 lleva el gaming en la sangre desde finales de los 90, cuando la escena no tenía nombre ni patrocinadores, solo pasión y torneos de Quake 2 que se organizaban en comunidades de todo el mundo. Su trayectoria pasa por los torneos LAN de Quake, el Counter-Strike de los carros cargados de monitores CRT y un campeonato de Overwatch ganado en 2018 que cerró su carrera competitiva con broche de oro. Esta es su historia, en sus propias palabras.
La entrevista
¿Cómo te conoce la comunidad gaming en Puerto Rico?
El nombre «Krod3» nació entre 1998 y 1999, en plena era de los torneos de Quake 2. No fue idea suya, sino de la hermana de uno de sus compañeros de juego. Tenía otro apodo antes, pero ese pegó de una y nunca lo soltó.
«Antes yo tenía otro nombre y vino la hermana de uno de los jugadores que jugaba con nosotros y me dio ese nombre. Pues el otro no brega, no pega. Tengo este y, como la chulería, dale, me voy con ese.»
¿Cómo comenzó todo esto? ¿De dónde salió la chispa?
La historia de Krod3 no empieza con los videojuegos. Empieza con su padre y su tío, que fundó Expert System en Arecibo en 1992, un negocio de tecnología que con el tiempo se convirtió en el epicentro del gaming de la región norte de la isla. El señor Colón venía del retail, antes era gerente en una tienda de zapatos, hasta que su cuñado lo jaló al mundo de las computadoras y de ahí no hubo vuelta atrás.
«El viejo fundó la compañía en el 92 y desde ese entonces siempre me gustó esto de las computadoras y la tecnología. Ese fue el spark que siempre me llevó. Estando en la oficina, dentro del personal había técnicos y gente que le gustaba también esa pasión de juegos. Poco a poco lo implementaron en la oficina.»
El padre y el tío de Krod3 tomaron la decisión de montar los servidores dentro del laboratorio. No era un plan de negocio. Era amor por la tecnología convertido en espacio comunitario.
«Mi papá juntó a mi tío y empezaron a montar los servidores. Entendemos que fuimos el primer servidor de Quake en Puerto Rico, y rápido lo montamos. De ahí para adelante empezaron a hacer torneos. Aquí había un laboratorio donde albergábamos todo.»

¿Cómo eran esas conexiones? ¿Cómo se jugaba?
Antes de los routers, el WiFi y las fibras ópticas, la comunidad se conectaba con lo que había. Y lo que había era ingenio boricua puro.
«La primera vez que hicimos el torneo, las conexiones eran por LPT2, los grandotes de 21 pines. Computer to computer, direct connection. Así era que se jugaba, uno para uno. Después fueron saliendo los switches, 10 megas, 100 megas…»
¿Cuánta gente llegaba a los torneos?
El laboratorio nunca fue suficientemente grande para la demanda. Eso, lejos de ser un problema, era la prueba de que la comunidad era real.
«En ese rinconcito podíamos tener 30 personas, a veces 40. Y a veces había gente afuera porque no podían entrar. Eso era cables tirados para afuera y todo, para que se pudieran conectar. Jugaste dos veces, perdiste y te fuiste para tu casa. No podías hacer más nada.»
¿Viajaban a competir fuera de Arecibo?
Con la llegada del Counter-Strike, la fiebre se extendió por toda la isla. La comunidad de Expert System no se quedó quieta.
«Fuimos a torneo a la Politécnica, a Emilio. Llevamos monitores, llevamos computadoras. Era como las fotos que tú ves de las guagüitas llenas de esos monitores enormes, los carros tumbados al piso de tanto peso que llevaban.»
¿Y Overwatch? ¿Cómo llegaste a competir en ese juego después de tantos años?
Krod3 siempre se mantuvo en contacto con el mismo círculo de personas y con los juegos nuevos. Cuando llegó el Overwatch, la chispa competitiva regresó con todo.
«En el 2017 fui con unos amigos a jugar, quedamos segundo lugar. Quedamos mordidos. Y fuimos en el 2018 y ganamos el campeonato. No sabes la presión que tenía. Eso fue otra cosa, fue otra experiencia. Fue mi última experiencia competitiva.»
Hoy Krod3 juega casual, su horita los viernes o los fines de semana. El ciclo competitivo se cerró con broche de oro, pero la conexión con los juegos nunca se fue.

¿Qué mensaje le darías a las comunidades gaming de Puerto Rico hoy?
Krod3 ha visto el ciclo repetirse en la escena gaming boricua más de una vez: comunidades que nacen, crecen, se apagan y empiezan de nuevo. Con los Fighting Games, con League of Legends, con Overwatch. Su mensaje viene de alguien que lo vivió desde adentro durante más de dos décadas.
«A nivel de comunidad, siempre es bueno mantenerse unido. Cada persona que está en el game debería mantenerse activando las comunidades, para que el jugador viejo, el jugador que viene de atrás, siempre esté presente. Porque si no se cae, se cae todo.»
¿Qué significa para ti esta inducción al Salón de la Fama?
La inducción de Krod3 a la Clase 2025 no es solo un reconocimiento personal. Es un homenaje a su padre, a su tío, a los técnicos de Expert System y a los 40 gamers que alguna vez esperaron afuera del laboratorio de Arecibo para ganarse su turno de jugar.
«Agradecido con esto. Realmente no me esperaba un premio así. Espero que sigamos con estas premiaciones para que la comunidad se entere de toda la trayectoria de Puerto Rico y todo el gaming.»
Eso es exactamente lo que estamos aquí para hacer: rescatar estas historias antes de que se pierdan. Los cables coaxiales, el laboratorio de Arecibo, los carros tumbados al piso camino a un torneo. Eso es la comunidad gaming boricua, y eso es nuestro legado.
¿Conoces a alguien más que merece un lugar en el Salón de la Fama del Gaming de Puerto Rico? Comparte su historia con nosotros en salonfamagamingpr@gmail.com y ayúdanos a seguir documentando la escena gaming boricua.


