Profe Gaming TV: el béisbol como vehículo de vida

La FPF transmite en vivo partidos del Caribe en el camino al FIFAe World Cup 2026 con eFootball de Konami
Capcom reporta resultados financieros récord para el año fiscal 2025, gracias a Monster Hunter y Resident Evil, con un aumento del 11.3% en ventas netas y 15.2% en ingresos operativos.
El PMWC 2026 ofrecerá un prize pool de $3,000,000 y reunirá a 32 equipos del mundo en Riyadh, Arabia Saudita

Kevin Ortiz no empezó a crear contenido porque quería ser influencer. Empezó porque le dio curiosidad saber cómo funcionaba un overlay de streaming. Así de sencillo. Y así de inesperado es casi todo en su historia.

Su nombre en las redes es Profe Gaming TV, y dentro de la comunidad de MLB The Show en español lo conoce todo el mundo. Pero antes de la cámara, el micrófono y los clips de béisbol virtual, hubo un chamaquito de Barranquitas que a los 6 años le exigía a su abuelo llevarlo al estadio. Un atleta de alto rendimiento que estuvo a dos metros de romper una marca nacional. Un ingeniero de software formado desde cero. Una historia que se entiende mejor cuando se cuenta desde el principio.

Mister Ríos, la guagua y el estadio de Barranquita

El abuelo de Kevin era maestro de matemáticas. En Barranquita lo conocían como «Mister Ríos», y por las tardes su pasión no era la pizarra sino la pelota. Recogía chamaquitos por el barrio en guagua y los llevaba al parque a jugar béisbol. Kevin llegó después, cuando el abuelo ya estaba mayor para esas corridas, pero la pasión le llegó igual.

«Para cuando me di cuenta que estoy jugando béisbol, era algo ridículo. Yo terminaba diciéndole a mi abuelo, siendo un nene de 6, 7 años: vamos para el parque.«

El abuelo tenía amistad con quien administraba el estadio de Barranquitas y conseguía permiso para que el chamaquito usara las facilidades.

Creció con padres separados, y eso significó que su mundo de videojuegos fue siempre fragmentado según dónde estuviera. Con su papá, sus primos jugaban Smackdown y lucha libre. Con sus amigos de escuela, otros títulos. Su primer «sistema de juego» no fue el Game Boy que pidió en Navidad sino un clon de Tetris. El PlayStation 1 llegó después, de una manera que ni recuerda bien. Lo que sí recuerda con claridad es que tenía que ganarse sus 60 pesitos lavando carros para ir a GameStop. Nadie se los regalaba.

El béisbol pequeño y la honestidad que pocos tienen

En el béisbol, el talento era evidente desde temprano. Siempre estuvo en las selecciones nacionales de Puerto Rico de su grupo de edad. Pero cuando llegó a los 15, 16 años, fue brutalmente honesto consigo mismo sobre algo que muy pocos atletas logran procesar a esa edad: no era el tipo que saca jonrones ni el que tira a 98 millas. Era el más que tenía «IQ», el que entiende el juego dentro del juego.

En los tryouts, eso no es suficiente para llamar la atención.

«Los tryouts te tiran cuatro roletas, tienes que tirar a 98 millas para primera. Te tiran 10 picheos, tienes que darle cuatro jonrones.«

Él lo entendió. Fue a los tryouts, vio que había gente mucho mejor para ese sistema de evaluación, y nunca recibió ningún ofrecimiento. Ni de beca universitaria, ni de nada.

«En el béisbol, tu potencial depende de la percepción de otras personas. Y eso en mi opinión no debe ser así.«

Ramón Nieves y el vehículo que no pidió

Fue en grado 11 cuando apareció algo que nadie esperaba, ni él mismo. El preparador físico del equipo de béisbol era Ramón Nieves, una de las figuras más respetadas del atletismo en Barranquitas. Tenía el hábito de llevar a sus peloteros a entrenar en pista antes de las prácticas. Para Kevin y sus compañeros era un trámite. Para Ramón era algo más: sabía que el deporte es un vehículo para la vida profesional, especialmente cuando uno no va a llegar a Grandes Ligas, aunque los jugadores no lo supieran todavía. «Él siempre lo sabía. Nosotros, no.»

Un día le tocó a Kevin lanzar jabalina. Llegó en pantalón largo. Sin técnica. Sin zapatillas con clavos. Ganó la competencia. Le dijeron que siguiera intentándolo.

Sin entrenamiento formal, ese mismo año quedó campeón nacional de su grupo de edad en lanzamiento de jabalina. En grado 12 repitió: campeón nacional otra vez, marcas mejoradas. La Universidad Interamericana se interesó. Le preguntaron: «¿Qué vas a hacer con ese brazo?» Su respuesta, que él mismo recuerda como algo que quedó documentado: «¿Qué es lo más caro que puedo estudiar aquí?»

Investigó. Descartó aviación porque no le apasionaba. Encontró ingeniería de computadoras y pensó, como muchos a esa edad, que estaba directamente atada con los videojuegos. Aceptó la beca. Entró a la Inter al campus de San Germán también con la esperanza de hacer un tryout de béisbol. Nunca fue al tryout. La jabalina lo consumió por completo. Y resultó ser un espejo mucho más justo que el béisbol.

«En el béisbol tú puedes ser el que más entrena y no necesariamente eres el mejor. En el lanzamiento de jabalina, yo entrenaba y las horas se traducían directamente en resultados. Nadie me podía decir cuán bueno o cuán malo era. Tenías que mirar los números.«

Dos años en San Germán, la primera línea de código y el mejor año de su vida

profe campeon LAI 2015
Kevin «El Profe» Ortiz, Campeón lanzamiento jabalina LAI 2015

Los primeros dos años en la Inter los pasó en San Germán, cogiendo clases básicas mientras entrenaba jabalina con toda la energía del mundo, porque la demanda académica todavía era manejable. Fue en su segundo semestre universitario que vio su primer for-loop y su primer if-else. Llegó a la carrera de ingeniería de computadoras sin haber escrito una sola línea de código.

Al tercer año tenía que decidir: quedarse en San Germán cerca de su entrenador, o irse para el campus de Bayamón a continuar la concentración de ingeniería entrenando solo. Tenía 19 años y la mejor marca de su carrera. Eligió Bayamón. Y ese tercer año fue el 2015, el que considera el más importante de todos.

Ese año llevaba entre 19 y 21 créditos de concentración pura, con clases como Cálculo, Física y Advanced Programming en C++, mientras competía a nivel de élite. Representando a la Inter en la Liga Atlética Interuniversitaria (LAI), se coronó campeón y ganó la medalla de oro en lanzamiento de jabalina. A nivel nacional, estaba a menos de 2 metros de romper la marca sub-23 de Puerto Rico. Iba a clasificar para mundiales en Canadá. Entonces se rompió el ACL.

«La lesión me enseñó que con más ímpetu, la carrera de ingeniería era lo que iba a hacer mi futuro. Esas lesiones le pueden pasar a cualquiera en cualquier momento. Imagínate el mejor atleta del mundo que le ha dedicado toda su vida, y se lesiona en una práctica cualquiera. Si no tiene estudio, no tiene nada.«

La rehabilitación, Honeywell y los Iberoamericanos en Perú

profe gaming 3er lugar LAI 2016
Kevin consiguiendo tercer lugar LAI 2016 viniendo de una lesión de ACL.

Durante la rehabilitación no paró. Consiguió un internado en Honeywell como software engineer. Participó en investigaciones universitarias con profesores en proyectos vinculados a la NASA. Fue tutor de física. Aprovechó cada hora que el cuerpo no podía estar en la pista.

Volvió a competir. Quedó tercero en la LAI, volviendo de una lesión que había sido durísima. Luego mejoró su personal best. Llegó a tener la segunda mejor marca histórica de Puerto Rico en lanzamiento de jabalina para su grupo de edad. Eso le valió una invitación a los Iberoamericanos en Perú, su primera competencia internacional oficial representando a la isla.

Para ese entonces ya estaba trabajando en Honeywell, en Aguadilla. Entrenaba de madrugada en San Germán y volvía. Usó sus días de vacaciones para ir a competir a Florida y a un Grand Prix en Colombia. En el trabajo les presentó su horario de atleta desde el principio. Siempre supieron que era atleta.

profe gaming iberoamericanos
Kevin tuvo la oportunidad de participar en los juegos Iberoamericanos en Perú 2018.

El retiro no fue una decisión dramática. El trabajo sedentario fue afectando los abductores, músculos críticos para el lanzamiento de jabalina. Los meetings con el equipo en Arizona extendían los días hasta altas horas. Todo se fue mezclando. «Así mismo como me despedí del béisbol para entrar a la jabalina, me despedí de la jabalina.»

El vacío del 8 a 5 y el Retorno al Gaming

Después de años viviendo entre las 5 de la mañana y las 2 de la madrugada, entre entrenamientos, clases, reuniones de grupo y código, el ritmo corporativo normal fue un choque que no esperaba. «Era literalmente de 8 a 5 y no tenía nada que hacer ni por las mañanas ni por las tardes. Y eso a mí no me gustó para nada.»

Regresó a los videojuegos. Primero MLB The Show, como siempre había hecho de chamaquito. También volvió a Rainbow Six Siege, el juego que había tenido que dejar en la universidad porque le costaba horas de sueño. «Rainbow Six es uno de los juegos que he tenido que dejar de jugar por mi salud.»

Lo que lo llevó a crear contenido no fue el deseo de ser creador de contenido. Fue curiosidad de ingeniero. Quería entender cómo funcionaban los overlays de streaming. «Literalmente crear contenido empezó con una excusa: yo puedo hacerme el cuadrito de streaming. No fue porque quería crear contenido, fue porque quería saber cómo se veía la cosa.» Aprendió, siguió, y el problema fue que para cuando terminó de aprenderlo, ya tenía una comunidad.

Empezó como «Profesor 787», queriendo poner a Puerto Rico en el nombre de alguna manera. La gente empezó a llamarlo «Profe». En algún momento decidió limpiar el nombre: Profe Gaming TV. Así quedó. Y el contenido que empezó siendo de Rainbow Six fue migrando naturalmente hacia MLB The Show, porque el béisbol siempre fue lo suyo. «Yo sé que es creación de contenido, yo sé que es streaming. Pero es a través del béisbol. Una sola palabra: nostalgia.»

«Yo no quiero ser el mejor creador de contenido. Yo estoy disfrutándome el béisbol virtual de una manera increíble. Lo que me apasiona es el béisbol.«

La ingeniería al servicio del béisbol

Con el tiempo, Kevin fue aplicando su mentalidad de ingeniero a la creación de contenido. Automatizó procesos. Integró sistemas. En MLB The Show 20 sacó 12 clips. En el 21, más de 100. En el 22, más de 300. En el 23, más de 500. La gente ve publicaciones constantes y asume que solo juega. La realidad es otra.

«Probablemente mientras tú has visto 15 clips míos, yo estoy en un meeting con mi jefe. Ya yo jugué anoche, ya yo jugué la semana pasada. Lo que tú estás viendo, yo estoy en un one on one con mi jefe ahora mismo.«

En 2020 empezó con los pies en el agua. En 2021 empezó con intención: un formato definido, una dirección clara. Ese año hizo una guía completa en español del MLB The Show 21, la edición que llegó a Xbox por primera vez, y le dio mucha exposición. Ahí fue cuando entendió qué era lo que estaba haciendo y cómo quería hacerlo.

Los eventos y lo que viene

profe gaming 2024 community series
El Profe Gaming haciendo presencia y embajador del The Show Celebration Series 2024

En 2024, Sony San Diego Studios lo nombró Esports Ambassador de MLB The Show. Kevin es cuidadoso con una distinción que le importa: no es embajador del juego, sino de los esports. El propósito es que la comunidad latina esté engaged con la parte competitiva. Ese año hosteó el The Show 24 Community Series con PlayStation, donde la compañía puso los premios y la estructura, y él lo anunció para la comunidad. Lo mismo hizo en 2025.

Pero en 2025 quiso ir más lejos. Organizó el primer torneo presencial de MLB The Show en Puerto Rico. Cincuenta y cuatro participantes. Más de 80 personas firmaron waiver de responsabilidad en el local porque estaba grabando y tenía confirmación casi segura de peloteros de Grandes Ligas asistiendo. La final fue el 13 de diciembre en Arecibo. Kevin hizo todo: la promoción, la inscripción, la estructura, el casting, las pruebas de equipo en casa. El cheque de su contrato como ambassador lo invirtió completo en el evento. «La comunidad me está dando la oportunidad de ser Ambassador. Lo vi como devolverle algo.»

Meses después, el grupo de Winter Clash 2026 le propusieron un segundo evento. En menos de 7 días, con un solo video de promoción, inscribieron 19 participantes. «Ya hemos hecho dos eventos presenciales y ni siquiera me había dado cuenta. Esto va muy rápido.»

Lo que realmente lo mueve va más allá de los clips y los streams. Puerto Rico no tiene estructura para representar en los torneos virtuales de béisbol que existen a nivel internacional. La WBSC tiene su propio circuito de eBaseball. El baloncesto ya compite con NBA 2K. El fútbol también. El béisbol virtual todavía no tiene esa representación oficial desde la isla. Kevin tiene conversaciones abiertas con el presidente de la Federación de Béisbol de Puerto Rico. «El tema no es gaming. El tema es béisbol. Lo que pasa es que es a través del gaming.»

Su mamá, que falleció hace tres años, le decía como queja: «Tú tienes un problema, y es que lo que se te mete en la cabeza, nadie te lo puede quitar.» Él siempre lo vio como una virtud. Es lo mismo que lo llevó del estadio de Barranquitas, pasando por la pista de atletismo, Honeywell, los Iberoamericanos y el primer torneo presencial de béisbol virtual en Puerto Rico, hasta donde está hoy.

«Empieza. Hacerlo mal te va a ayudar a seguir mejorando. El pensar si lo estás haciendo bien, sin hacer nada, te está costando más que hacerlo mal.«

Encuéntralo en todas las redes como @profegamingtv y dale el follow que se merece.

En el Salón de la Fama del Gaming PR llevamos tiempo documentando historias como esta, historias de boricuas que no llegaron por casualidad sino por disciplina, por sacrificio, y por una pasión que nadie les pudo quitar. Kevin Ortiz es una de esas historias. Hay muchas más ahí afuera que todavía no se han contado.

Si conoces a alguien de la comunidad gaming de Puerto Rico con una historia que merece ser documentada, escríbenos. Esto se construye entre todos.

Todo el éxito del mundo, Profe. La escena está mejor por lo que estás haciendo.